A la hora de firmar cualquier tipo de contrato, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la legalidad del acto. Pero, ¿cómo saber si un contrato es legal?
Por ejemplo, a la hora de firmar un contrato de compraventa o alquiler de una vivienda hay cientos, por no decir miles de formas de cometer un error y firmar un contrato "nulo" o ilegal, y no todo el mundo es, ni tiene que ser experto en derecho para evitar dicha situación.
Cuando hablamos de legalidad, recurrimos al Código Civil para aclarar de una manera breve y básica las bases del contrato. Así dice el artículo 1261 del Código Civil "No hay contrato, sino cuando concurren los requisitos siguientes: 1º Consentimiento de los contratantes. 2º Objeto cierto que sea la materia del contrato. 3º Causa de la obligación que se establezca."
Es decir, en un contrato existen tres elementos imprescindibles:
1º El consentimiento. Las partes que toman parte en la firma del contrato tienen que ser libres y capaces. En otras palabras, no pueden ser “forzadas” a firmar y tienen que ser capaces de decidir sobre su propio destino (por ejemplo, no son capaces los menores de edad no emancipados o los incapacitados).
2º La causa de los contratos. Es la razón por la que las partes llevan a cabo el negocio. La razón, por supuesto, tiene que ser jurídica tanto en el orden civil, penal, e incluso en el moral (a nadie se le ocurre redactar un contrato de compraventa de drogas…)
3º El objeto. El objeto tiene que ser, según el Código Civil, <<lícito y transigible. >> y <<que no esté fuera del comercio (legal) de las personas. >>
En definitiva, cualquier contrato que carezca de alguno de los elementos anteriormente presentados o contenga algún error o incoherencia en alguno de ellos queda automáticamente clasificado como ilegal.
En Casasclic, le aseguramos la correcta gestión y legalidad de su contrato.